Su objetivo principal es asegurar la protección de los menores y acompañar y asesorar a las familias en las crisis o conflictos de su ciclo vital.
Sus funciones cubren un amplio abanico: terapia, mediación, asesoramiento jurídico, elaboración o asesoramiento de formación, apoyo a asociaciones familiares, apoyo a familias con dificultades especiales. Interviene desde las vertientes preventiva, terapéutica y de inserción.